Para el individuo occidental, existe una gran dependencia de aquel sentido hiper-desarrollado al que conocemos como visión, su alto grado de sensibilidad nos proporciona una generosa carga informática de la realidad en la que nos desenvolvemos, de manera tan abrumadora que confiamos fielmente de todo aquello que traspasa por nuestras corneas, asumiéndolo en su mayoria como verdadero.
Los sistemas sensoriales que posee el ser humano, dan cuenta de la realidad a la cual estamos enfrentados, no obstante la captación de luz nos genera una concepción detallada del espacio-tiempo en el que nos hallamos albergados, sin embargo, hemos empezado a darnos cuenta que dichas sensaciones pueden ser burladas y posteriormente suplantadas de diferentes maneras, incluso interviniendo al sentido óptico al cual le otorgamos tanta devoción y en el que creemos fielmente.
Para algunos historiadores Grecia es el génesis de occidente, por consiguiente el origen del hombre hiper-visual, y no es coincidencia que justo desde las lógicas clásicas se empiece a abordar la noción de virtualidad, desde una perspectiva dualista representado magistralmente por el mito de la caverna.
Esa noción de la virtualidad como lo potencialmente real asentada en una lógica dualista, fue mutando por los mismos avances tecnológicos, hasta convertirse en un problema de estructuras, las cuales son capaces de soportar cualquier edificación, en otras palabras el medio de interrelación puede cambiar pero debe se capaz de generar atributos equivalentes.
El dispositivo de interacción con el que usted esta decantado este escrito, posiblemente fue el detonador de esa encrucijada entre la realidad y la virtualidad, sus ojos perciben una gran cantidad energética traducida en datos visibles que incluso se pueden asemejar a la misma realidad. El ordenador nos permitió transponer los límites temporo-espaciales.
Hasta el momento Esa aproximación de la realidad a través de la virtualidad, la realizamos con nuestro sistema ocular, captamos la energía de un conjunto de intensidades lumínicas (RGB) y creamos mundos paralelos.
La pantalla se constituye como un conjunto lumínico elaborado en la apertura del siglo XX, fue el origen de dicha esquizofrenia colectiva, en la que es difícil distinguir realidades, Hasta el momento la única certeza de estar en la realidad en la que fuimos concebidos, es el padecimiento del dolor; para la mayoría algo insoportable, no obstante para algunos un placer inmaculado.
La unidad primaria que compone la realidad del mundo contemporáneo se encuentra constituida principalmente por píxeles , potencianlizando y reafirmando el periodo posmoderno del cual nos habla Vattimo, regido y orientada por fenómenos donde se ven involucrados medios de comunicación masiva, otorgando una mayor complejidad a la comprensión de nuestro universo, puesto que dicha unidad la tenemos insertada en nuestra propia retina. Y da cuenta de una nueva noción del mundo, en el cual parara conocerlo, no es necesario salir de nuestro hogar, si no por el contrario, estar refugiados en telones foto lumínicos.
Este proceso de virtualización y esta nueva estructura de comprensión brota en el arte de manera directa; el aura de la obra clásica desaparece, el videoarte, arte electrónico y principalmente los códigos de programación, destruyen la noción de arte, puesto dicho código puede introducirse en cualquier computador y dará un mismo resultado, la misma obra de arte sin perder valor alguno.
Los píxeles crean matrices por su proximidad el uno con el otro proporcionando conjuntos de “organismos vivos” que a la vez generan nuevas relaciones entre el ser humano y la virtualidad, No obstante el píxel por sus características bidimensionales, obstruye una verdadera experiencia estética. La limitación de no fomentar los demás sentidos nos pone a dudar sobre la penetración de la virtualidad en el mundo contemporáneo, no obstante los adelantos tecnológicos nos generen inquietudes de herramientas virtuales mas abrumadoras, como es el caso del Voxel “Volumetric Pixel” nueva generación de unidad lumínica, en la cual se trabajan tres dimensiones, dando la posibilidad de intervenir la mayoría de la experiencia humana, si bien, Existen adelantos en términos tecnológicos seria supremamente sugestivo el desarrollo de una nueva unidad que involucre dimensiones temporales.